Tenemos el acrónimo S.T.A.M.P.E.D., "sellado" en inglés, que nos guiará a través de los criterios y requisitos que ha de cumplir una manguera para satisfacer las exigencias de un determinado proceso productivo.
Comenzaremos el proceso de selección identificando las dimensiones requeridas para la manguera. Hay que considerar los diámetros interior y exterior de la manguera así como su longitud. Debemos ser lo más precisos con estas medidas ya que son las más críticas para la eficiencia del sistema. Por ejemplo, la longitud contribuye a la pérdida de carga debido a la fricción, por lo que es posible que experimente caídas de presión excesivas si la manguera es demasiado larga.
Tenemos que tener en cuenta la temperatura exterior que ha de soportar la manguera. Si su instalación funciona con temperaturas extremadamente bajas, debe asegurarse de que la manguera pueda soportar temperaturas gélidas y evitar que se congele o se agriete en un ambiente frío. Por el contrario, si su sistema soporta altas temperaturas, querrá encontrar una manguera que tenga ciertas cualidades, como tela resistente al calor o protección multicapa para evitar que se derrita o se deforme. También, por supuesto, la temperatura del fluido transportado, a la hora de elegir el material constructivo.
El criterio "Aplicación" viene marcado por un lado por los requerimientos de uso de la manguera, pero también por otros factores como pueden ser los ambientales o los regulatorios. Existen multitud de legislaciones, como las derivadas de la UE o la FDA Norteamericana, que establecen las características y requisitos para cada industria (un ejemplo claro son las regulaciones sobre mangueras alimentarias a las que se les exige certificación).
El medio o contenido es la sustancia que va a fluir por la manguera. Combustibles, aceites, abrasivos, ácidos, alimentos van a determinar tanto el tubo de la manguera, su cubierta, como los acoplamientos y juntas tóricas necesarias para optimizar la eficiencia y seguridad en su uso.
Para definir el material que compondrá la manguera elegida es necesario saber la cantidad exacta de presión a la que se someterá, así como los picos que pueda generar la aplicación . La presión también limita el radio de curvatura de la manguera, ya que una de alta presión necesitará de un refuerzo alrededor del anillo interior, lo que supondrá una mayor dificultad a la hora de doblarla.
Minimizaremos la cantidad de extremos o conexiones del acoplamiento. Se ha de asegurar que las conexiones se ajustan a los requerimientos del sistema productivo. El punto más débil y crítico a la hora de provocar un fallo en la manguera se encuentra en la conexión instalada.
Por último, la experiencia y el conocimiento de los productos y materiales de los distribuidores es capital a la hora de instalar con éxito y seguridad cualquier instalación por pequeña que sea. Los distribuidores además son los primeros receptores de las innovaciones técnicas generadas por el I+D de los fabricantes. Es necesario encontrar el proveedor que garantice la eficiencia, la seguridad y el servicio post-venta de nuestra instalación.